
La noche es el tiempo propicio de ciertas ninfas que, temerosas de la luz, se retiran al amanecer. En ocasiones realizan visitas a los mortales mientras duermen, o les hacen caer en un sueño inducido mediante encantamiento. En el curso de este trance ellas les permiten penetrar en su reino encantado quién sabe cuanto tiempo, a veces lo que dura el sueño, otras hasta el momento de la muerte.